The blower's daughter

     

domingo, agosto 17, 2003

 
Me gusta cómo voy vestida hoy, mi look. Llevo la falda vaquera de Pull&Bear, un cinturón de rayitas de colores, una camiseta negra de tirantes con dos chapitas ( la de superman y la de michelín haciendo yoga), dos coletitas con gomitas amarillas, ganchito del pelo de Kitty amarillo y zapatillas de Stradivarius de hace un año y pico, rojas con rayas amarillas. Además he salido a la calle con el bolso de Pucca, como no, y el llavero de Kitty. Y sudor, y calor, pero eso no cuenta. Y mientras esperaba a Ramon en el Corte Inglés un par de bakalas se me han quedado mirando y he pensado (si!!!) que a menudo la gente se me queda mirando por la calle. No sé si será porque yo también me quedo mirando y en realidad no hacen mas que sostenerme la mirada. Porque pienso que tan rara no soy, ni tan wapa. Así que no sé, será que les suena mi cara de algo o yo que sé!

Esta mañana he intentado limpiar la piscina con mi hermano, y hemos visto algunos bichitos haciendo acrobacias. Me hubiera gustado tener una cámara digital para poder hacerles una buena foto, o un video. Pero va a ser que no.

Ayer me compré cuatro paquetes de Fartons Polo. Creo que me van a nombrar la Fartonera Mayor Honorífica. Y esta mañana me he desayunado tres Fartons con leche preparada!! Un par de horas más tarde he re-desayunado un gran trozo de coca de azúcar del Mercadona. Y antes de coger el bus tmb he cogido un trozo. Así que podeis adivinar que voy a hacer enseguida que apague el PC.

Tengo ganas de taparme por las noches, porque dormir sin tapar me desconcierta mucho. Además también tengo ganas de que entre aire por mi ventana, y de que las puntas de los pies se me pongan frías. Tengo ganas de ir paseando con una camiseta de manga corta y tener que ponerme mi jersey rojo y blanco de Pull&Bear que llevaré atado a la cintura. Y ayer, al pasar por la universidad, me dieron unas increíbles ganas de que llegue el día 26 de septiembre, para desayunar con Marco y Andrea y para echar un vistazo a esas personas que probablemente, en el mejor de los casos, compartan conmigo 4 años. En definitiva, tengo ganas de que el tiempo pase rápido, pero de poder ir disfrutándolo conforme pase.

Tengo envidia de Carolina también, porque ya es tía. Y tengo envidida de las ciudades, de los dúplex, de la pachanga y de los parques.