The blower's daughter

     

sábado, diciembre 20, 2003

 

Las cinco del viernes


1) Érase una vez un pequeño caballito de cristal...
...que pertenecía a una niña de madera. El caballo podía trotar, pero no cabalgar. Y cuando un día fueron perseguidos por un búfalo de corcho, corrió tanto que el caballo se rompió. La niña de madera se cayó y el búfalo se chocó con ella, convirtiéndose en muchas bolitas de corcho, como nieve. Feliz Navidad. Fin.
2) La/le puso sobre la cama y muy lentamente...
... le desabrochó cada uno de los botones de su camisa. Le encendió un ventilador para que le diera frío en toda la barriga y le dijo "Te jodes! Ahora vas a pillar la gripe!". Fin.
3) No me lo podía creer, aquel helado de chocolate...
...era tan grande que nos lo íbamos a comer entre cuatro personas. Lo teníamos rodeado. Pero entonces apareció la niña de madera con la gripe y se lo dimos entero porque nos dio mucha pena. Fin.
4) La mirada de aquella niña...
...era de cristal, porque se puso a llorar de tanta emoción ante tal montaña de chocolate. Lo curioso era ver como la madera chupaba todas sus lágrimas. Para que se animara, le pagamos entre todos un viaje en el carrusel. Pero al ver a un caballo, se puso a llorar. Y empezó a nevar. Pero esta vez de verdad. Fin.
5) Si por lo menos alguien quisiera escucharme...
... le permitiría que me preguntara todo lo que quisiera y le contaría lo que siento por todas y cada una de las personas que conozco. Además, le pagaría muchas coca-colas en algún bar chulo (que todavía no conozco).