The blower's daughter

     

sábado, enero 10, 2004

 
Pues sí sí. Que ya empiezo a ponerme las pilas. Me queda muy poquito para terminar de leer el libro de la Revolución Industrial, y ahora mismito me pienso poner a pasar apuntes y trabajos a limpio. Ya me he puesto las Duracell. Sí.

Ayer me dí cuenta de que, carreras divertidas como la mía, pocas pocas. Siguieron las exposiciones (y todavía nos quedan dos semanas de ellas). Con la de René nos reímos mucho mucho, porque hicieron una cosa con Flash que era como una conexión en directo con otro miembro del grupo. Luego otras chicas parodiaron al Corte Inglés, diciendo que se llamaba así porque una inglesa se hizo un corte de pequeña, y luego fundó los grandes almacenes. Otros de otra asignatura parodiaron algunos videjuegos del rollo peleas con paletas de la cocina, delantales, pelotas de baloncesto y luchas por botellas de J&B. En otro estilo, se parodió a Benetton, hasta con prostitutas y todo. De ahí yo saqué y me traje para mi casa un super globo blanco con forma de falo. Sí, falo.

Y tras ver videoclips en casa de Ramón por la tarde, cené en mi casa unas tostadas con mantequilla y un yogur que debían tener algo extraño, porque no pude ver ni siquiera tres cuartos de hora de Shrek. Y hoy, a las 8'30, yo despierta. Menos mal que parece que estoy aprovechando la mañana (Oo?).

Para terminar este post, una de esas cosas me a mí me hacen mucha gracia. He ido a comprar el pan y mi padre se ha quedado en el coche. Cuando llego me pregunta:
-Tenían coca-cola?
A lo que yo respondo:
-Sí, no habia nadie.

Por la risa de mi madre supe que no habia respondido bien...