| |
martes, febrero 22, 2005
Yo me he quedado a comer en la Universidad porque tenía que hacer un currículum para la Erasmus, hacer una práctica para mañana, cortarme el pelo y hacerme fotos. Pero de momento sólo he hecho el currículum.
El otro día en el bus desde Maisonave a casa de Andrea iba pensando en muchas cosas que me gustan y no me gustan.
Por ejemplo no me gusta intentar hacerme la simpática con alguien que acabo de conocer y no conseguirlo. No me gusta querer decir muchas cosas pero no poder decir ninguna. No me gusta parecer cursi a los ojos de la gente. Ni que por pertenecer a una tribu urbana tengas que conocer necesariamente a todos los que componen esa tribu urbana en tu ciudad. No me gusta que por pertenecer a esa misma tribu urbana tengas que conocer todas las películas, canciones y libros que la gente crea pertinente que tienes que conocer para pertenecer a la tribu. Para empezar, qué narices, no me gusta pertenecer a ninguna tribu urbana.
Me gusta que la gente me sonría por la calle, que los tenderos me sean amables. Me gustan las fotos en las que la gente sonríe sinceramente. Me gustan los abrazos y que me acaricien el pelo. Me gustan los silencios que quieren decir cosas. Me gusta que me saluden por el Messenger algunas personas. Que me llamen por teléfono gente que no esperaba. Recibir algunos mensajes. Me gusta bailar con quien sea, y cantar con una escoba. Me gustan los chistes tontos. Y los niños.
Si hay algo que no me gusta nada nada es sentir a la gente lejos. Esto viene a cuento a raíz del post de AlexSugus. Odio tener ganas de abrazarle y llevármelo de CocaColas y no poder hacerlo. Odio no poder teletransportarme a Barcelona. También odio no poder quedar para cenar con Codo, no poder estar en casa de Rebeca o Andrea o Araceli en un paseo, no poder desayunar con Davinia, ni poder ver las galas de GH con mi hermano Miguel. Odio que mi prima Carmen y mi tío Miguel no puedan pasar conmigo una tarde a la semana escuchando música en su salón. Odio no haber ido a ningún concierto con AlbertLastDanz.
Entonces ¿qué será de mí de Erasmus? Ni lo sé [pero sí me importa]. Pero no es lo mismo. De Erasmus sabes que vas a volver. Y te encuentras disfrutando una de las mejores experiencias de tu vida, y lo sabes. No quiero bajar del avión en aquel país al que me manden y llorar y sentir que estoy lejos. Pero estoy deseando poder pasear viendo la cotidaneidad de otras personas. Ayer me sacó de quicio la Erasmus. Pero bueno, todo sea por una buena causa, una muy buena causa.
Anoche me puse, después de mucho tiempo, el Relax de LosPiratas. Y se me había olvidado lo bonitas y sensuales que son todas las canciones de ese CD. Digo por ahi arriba que me gusta bailar con alguien. Con esas canciones echas mucho de menos tener a alguien. No he visto SuperStar, pero creo que se lo monta con un árbol. Yo en mi habitación me lo monto con mi armario. Es así de triste.
Dedicado sólo a los que la comprendan y les haya gustado esta canción desde siempre:
Y aunque tu sabes bien que la vida es todo conocerse. Quiero lamerte, suplicarte, ver la sombra que proyecta cada poro de tu cuerpo dibujado en las cortinas. Se desliza por encima de saliva y terciopelo. [...] Sé que deseas hacerme cosas como nudos de cereza navegando de tu boca hasta el centro de la tierra
Africa 5:37 p. m.
|
|