The blower's daughter

     

lunes, marzo 28, 2005

 
Desde que el viernes santo Rebeca y yo fuéramos a Guardamar a ver a Álex y éste me diera como regalo de cumpleaños el cd 0 de DamienRice, TheBlower'sDaughter se ha convertido en la BSO de mi vida. He sabido, además, que va a ser la BSO de estos cinco meses que me quedan aquí antes de irme. He llorado escuchándola y poniéndome el pijama. La he cantado gritando cuando mi garganta me lo ha permitido [mis anginas permanecen hinchadas como castañas] y no ha habido nadie para oirme. Se ha acabado y la he vuelto a poner. Y así una y otra vez. ¡Gracias, Alex!

Hasta cambio el nombre de mi blog por el de la canción, que el de Violeta y Azul ya poco tenía que ver conmigo.

Antes cuando estaba enferma me tumbaba en tus piernas y me tocabas la cara, me apartabas el pelo hacia atrás. Aguantabas mis delirios de fiebre. Mis lamentos por los que parecía morir cuando en realidad solo dolía un poquito. Antes cuando estaba enferma en la cama, sola, susurraba tu nombre y mamá. Si me dolía mucho mucho lo que fuera, lloraba, y seguí diciendo tu nombre y mamá. A veces hasta te has fugado clases para venir a cuidarme cuando he estado mala. Y no te importaba que me quedase dormida dos de las tres horas que tú estabas aquí. Creo que tú también te dormías, pero cuando yo me despertaba tú ya estabas despierto. Me comprabas lo que se me antojaba si estaba enferma. A veces venías hasta por las tardes. Eras como mi medicina.

Sé que si ahora tuviese algo parecido a mi lado no me hubiera durado tanto esta ¿enfermedad? que me viene y me va. Que yo soy de las que se quejan mucho y a lo mejor no están tan mal. Y por eso me pongo mejor cuando tengo esas caricias apartándome el pelo. Las he echado mucho de menos.

Me ha dicho mi madre que no me eche novio antes de irme a Inglaterra, porque si no me va a poner los cuernos cuando me vaya. Y he pensado que no hacía falta que me lo dijera. Tampoco creo que sea justo en estos cinco meses cuando encuentre al hombre de mi vida.

Mientras tanto, sueño con corazones de colores, creo que mi chico ideal es ese que está sentado en esa terraza, deseo que alguien me bese mientras escuchamos TheBlower'sDaughter, y mis hermanos hacen bromas con badajos, plátanos que me parecen pequeños ["yo para eso no me como nada"] y papayas alargadas.

Lo peor es que me hacen gracia y me sonrojo.