The blower's daughter

     

jueves, abril 28, 2005

 
Ayer tener PoemeWithoutWords con el repeat en el ordenador me entristeció. Hoy escucho un disco tras otro de LaBuenaVida y estoy feliz.
Ayer recibí un mail de SouthamptonInstitute y hoy lo he recibido de MiguelPopThing.
Ayer llegué a mi casa las 19.00. Hoy a las 14.25. Y además he vuelto a hacer mi arroz con magro para comer.
Anoche no hice más que acostarme a las 23 y leer y pensar. Esta noche me voy de cumpleaños.

Creo que sí, que he cambiado bastante en cuestión de poco tiempo. Primero me lo dijeron y yo creía que no. Pero ahora me veo en un espejo y sí. He cambiado más por dentro que por fuera, por eso quizá de algunas cosas sólo me doy cuenta yo. Pero cambio y cambio y cambio, y ya sé que no me puedo ni imaginar como seré dentro de un año, o de dos. Hoy, ahora mismo, en este momento, me encuentro bien conmigo misma y con lo que me rodea. Rwaro. Y hacer cosas que hice hace dos meses a lo mejor no me apetecen.

Y no estoy especialmente feliz, pero no estoy triste, y con eso me basta. Parece que empiezo a acostumbrarme a la soltería. Excepto en momentos en que echo de menos miradas y palabras. Pero yo lo sé: si tuviera a alguien que me las dijera seguiría echándolas de menos mientras no lo hiciera.

Ahora, eso sí. Lo físico empieza a ser un problema. Que el otro día me desperté a las cuatro de la mañana sin parte de arriba del pijama. Y no recuerdo qué era lo que había soñado. Pero a la mañana siguiente tampoco me tenía yo muy bien en clase.