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jueves, abril 21, 2005
Es ahora cuando leo un mail del departamento de Movilidad de la Universidad cuando me doy cuenta de cosas que mejor me las voy a callar. No me apetece torturaros con la idea de que echaré de menos una vida que me estoy construyendo, sea real o no, y que cuando vuelva no estará todo donde lo he dejado. Además Ernesto no se viene al final y a mí me toca hacer asignaturas de económicas. Irme ahora me apetece más que antes, pero todavía espero que me vengan más ganas.
Esta semana no está siendo muy buena. Vuelvo a resfriarme y me agobio con una práctica que hoy por fin he acabado. Y no hago vida familiar.
No sólo eso. El otro día volví a guardar una conversación tuya por el messenger sin saber muy bien por qué. Ahora, que no me importas nada. Quizá es un fantasma del pasado.
Por lo menos Andrea me ha regalado diademas de colores y he visto dos buenas películas. Claro que el cacharro de las palomitas me lo he comido yo sola y nadie me ha acariciado el pelo tirada en el sofá. Pero mira, a día de hoy, quizá eso no me importe tanto.
Me importa mucho más que todas las canciones hablen de mí, todas las series de nosotros y las películas de alguien-que-todavía-no-existe. Egocéntrica.
Africa 10:43 p. m.
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