The blower's daughter

     

domingo, abril 24, 2005

 
Ya lo sabéis. De las cosas que me gustan de los domingos o periodos vacacionales es poder sentarme en el sofá después de desayunar, aunque sólo sea un cuarto de hora. Me hallaba yo hace unos minutos tirada en el sofá con ArtAttack de fondo y leyendo un diccionario de inglés cuando he oído gritos. Ah no, no eran gritos, era la romería del Rocío de Rebolledo. Mi pueblo no tendrá videoclub ni papelería, pero tiene tres fiestas. Y una de ellas el Rocío. Y yo tengo que ir a comer hoy allá con mis padres. Yo, con mi nuevo flequillo y *onverse con olor a goma, rodeada de marujas tocando las castañuelas.

A Rebolledo tampoco viene Telepizza, ni Kentucky, ni el Pekín a traerte la cena cuando te apetece mientras ver GranHermano. Pero esta mañana han venido dos testigas de Jehová.

Pero bueno, Rebolledo tiene a Carol y Nuria que ayer me regalaron el diccionario de inglés tamaño bolso y además una biblia sobre la CocaCola. Y yo no sé si fue por el polvillo de los libros de la feria del libro, pero estuvimos riendo sin parar de decir tonterías durante al menos media hora ininterrumpida y dos horas interrumpidas. Ver SalsaRosa con papas, aceitunas, pizza y pasteles es tan agotador que en la película que vimos después nos costaba relacionar a todos los protagonistas.

Y por si no tenia [Richi] bastante con la frase del taxista de Valencia, el copistero encargado de imprimirnos la práctica tuvo un momento de lucidez y con su acento argentino nos dijo que la vida es incieeeeeeeeeeerta. Pero no sólo la vida. El futuro es incieeeeeeeeerto.

Hoy he soñado que en verdad hacía algo que me gustaba pero luego no me acordaba y resulta que alguien me decía que te habías reído de mí. Y luego me robaban el infrarrojos del móvil. En verdad ha sido un metasueño, porque en el mismo sueño yo se lo contaba a mi hermano.

Cierran el cine Navas y los Aana de Alicante. Y con esos ya desaparecen todos. Quiero llorar.

"No me pidas el teléfono, que te lo doy"
LeonorWatling en EnLaCiudad.