Yo votaba para que todos los días fueran como hoy.
Por desayunar una tostada entera con mantequilla con SantalBreackfast. Y un donuts de chocolate. Por sentir por primera vez desde que supe la noticia que el año que viene va a ser genial pase lo que pase y pese a todo. Por volver a ver a Raúl y hablar de PunkyBrewster en la comida. Por volver a ver a Carol y sentir su abrazo y su buen olor. Y por envidiarle su chaqueta U. Por ir a la calita después de clase escuchando muy buena música a la ida y la vuelta. Por ver a Sergio cantar la calitaaa, la calitaaaa. Por conocer a su gerbo y ver videos de LaHoraChanante. Por llamar a Araceli. Porque mi madre me ha leído un relato que ha escrito que aunque ella no me lo haya dicho sé que habla de ella echándome de menos el año que viene. Y porque yo creía que si me iba a Barcelona iba a estar sola, pero resulta que Ernesto también se vendrá.
Y porque ha nacido una nueva África. Esa que ahora va a cuidar a sus amigos para que no tengan que perdonarla más. La que os va a llamar. La que va a recuperar el tiempo perdido. Y todos los veréis. Me comprometo, y después, me congratularé.

Y aparte el vecino bello pero un tanto rwaro y moderno de más de Serge me ha saludado. Y he conseguido aparcar cerca de casa de Serge. Todo apocreíble.
Si hay algo que me molesta hoy es no poder ir a Valencia a ver el show de Fangoria por tener la suficiente dignidad como para no vender mi cuerpo en la carretera de Murcia.
Africa 9:24 p. m.