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miércoles, mayo 25, 2005
Muchos lo sabéis. De las cosas más importantes de mi vida, una de ellas es mi familia. Bueno, es lo más importante. Yo soy de las que no se enfadan si una tarde de sábado se quedan viendo CineDeBarrio con mamá. Y de las que viendo a un familiar mal, no puede estar bien.
Los mayores tembleques, los mayores miedos, los recuerdo relacionados con cosas de mi familia: discusiones, malos rollos,...
Y luego las mayores alegrías las recuerdo con ellos también: aquellas noches que nos quedábamos hablando mucho después de cenar, cuando mi padre me hacía el avión al llegar de trabajo, cuando mis hermanos me instaban a echar una peleíta en la cama, cuando mi madre y yo bailamos en el salón...
Llevo una temporada un poco antisocial. Universidad, comida, siesta, ordenador.. y cena. Odio. Y por lo que más, por no hacer vida familiar.
Me tengo que conformar con ver como mi madre me cuenta emocionada que mi padre le abrazó cuando ella apareció bailando PaulMauriat en el comedor, o con reírme con esos chistes absurdos que cuentan [repetidos].

Cenar en un nuevo bar regentado por unos portugueses, amabilísimos, atentísimos y baratísimo merece la pena, cueste lo que cueste. Me olvido de todo si mi padre eructa en un bar y mi madre y yo nos echamos a reír. Me olvido si mi padre ha quedado tan satisfecho que ha dejado propina. Me olvido de todo cuando me dejan escuchar RNE3 en el coche aunque a ellos no les apetezca nada. Me dicen "no sé como te gusta esto", pero ya está.
Y, en otro orden de cosas, no me gusta arrepentirme de nada [claro que cada día lo hago de todo], pero hablando con los camareros del bar he pensado que quizá... quizá debería haber pedido Lisboa. Pero siempre hay que pensar en la práctica. "Inglés África, inglés. El idioma es lo importante".
En fin...
Africa 11:16 p. m.
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