The blower's daughter

     

lunes, mayo 02, 2005

 
Yo, antes, pensaba en lenguaje Blog. Iba por la calle, estaba en clase, estaba sentada viendo la televisión y pensaba en cómo contarlo en el blog. Siempre. De cosas absurdas de la vida cotidiana yo hacía algo que contar aquí. Y no sé si será que ya no me ocurren esas cosas absurdas o que he perdido facultades... O a lo mejor lo único que pasa es que antes estaba obsesionada con el blog y ahora no... No sé, el caso es que ya no pienso en lenguaje blog. Y no me gusta la apariencia de mi blog, no tiene nada que ver conmigo. Y siempre digo que la cambio en vacaciones, que cuando me instale este programa,... pero aquí siguen estos colores violeta y azul que no me gustan. Ni la columna central, ni la derecha.

Y hará poco más de un mes yo le decia a Serge que ni siquiera me planteaba cerrar el blog. Y efectivamente, ni me lo planteo. Seguiré escribiendo. Pero sé que ya no es como antes. También sé que volverá a ser genial dentro de poco, que se me ocurrirán cosas fantásticas que contar. Que como muy tarde cuando me vaya de Erasmus este blog será interesantísimo de nuevo.

Erasmus. Amor. No-Amor. Si es que además este blog es monotemático. Y si me apetece escribir es para hacer un post triste. Y luego la gente me pregunta si es que estoy triste. Y no lo estoy. Entonces, ¿qué tipo de blog tienes, África, que no dice como estás de verdad? Pues no sé, habla de mí en un momento determinado.

Pero yo seguiré, claro. Esto es una crisis creativa. Y como el blog cuenta mi vida, y la crisis creativa es parte de ella, aquí estaré yo escribiendo. Mal, posts aburridos. Pero seguiré escribiendo.

Ya ni me importa si vosotros seguis leyendo. Haced lo que queráis.

Sufrir o disfrutar.