The blower's daughter

     

jueves, junio 30, 2005

 
Es curioso. Como el año que peor lo has pasado ha sido también el mejor. Es curioso.

Es fantástico sorprenderte día a día cuando ves llegar a tus compañeros a clase. Creías que no venían, pero siempre aparecían. Una estrenando camiseta, el otro fumando, la otra con el café, otro arreglándose el pelo, ... Pero todos aparecían.

No puedo recordar todas las clases, pero estoy segura de que no ha habido ninguna en la que no nos hayamos reído.

"Los años de Universidad son los mejores". No me cabe duda.

"Mi mejor año fue cuarto de la ESO". Mentira. Me quedo con este.

"Este curso ha molado taaaaaaaaanto. Pero cuarto será mejor". Eso, por suerte, sí que me lo creo.

Y entre medias de esta amalgama de gente reciente que se meten en tu día a día y tú en el de ellos están esos que siempre han estado. Que ves poco, pero intensamente. Nada cambia, nunca.

Cambia que una de ellas ahora soltera, la otra diplomada, la otra a 800km, otro casi policía, otro en el aeropuerto y sin moto pero con coche, la otra con el amor que yo le busqué hace un tiempo, otra pachanguera, y otro que ahora hasta va a Gillberto [jeje].

Luego estan esas personas que no son ni de un lado ni de otro, pero son. En tu corazón son. Y las has visto contadas veces en tu vida quizá. En otros casos no, en otros casos cada vez los ves más.

Ay, que espero que todos alguna vez os montéis un monólogo en el coche como el que me monté yo anoche, y llorando de alegría. Pensando que no me cabe duda de que tengo cerca de mí a unas maravillosas personas.

A una así normal que le suba el ego y le crezcan las tetas. Seguro que vosotros tenéis la culpa.

Vosotros y todas las películas y libros y canciones y cantantes que he descubierto este año. Y artistas, claro, y artistas. Y la Rockdelux. Y mis gatos duplicándose.

Y mi Polo. Mi Polo. Mi Polo. [ahora con roces por los cuatro lados]

Tomad foto resumen de mí



Que no estáis todos, hombre. Perdón.