The blower's daughter

     

martes, diciembre 27, 2005

 
Como me quedé sin ver a TheStrokes primero, a Goldfrapp después, y a ClapYourHandsSayYeah y BelleAndSebastian a la vez, me he picado. He buscado más y más conciertos. Más y más ciudades. Y he gastado una media hora intentando encontrar la manera de llegar a Bristol para ver BelleAndSebastian, de llegar a Liverpool, a Manchester, el precio de las entradas de TheStrokes [85libras!], el vuelo a París, el viaje en tren.

La conclusión. Soy pobre. No tan pobre como para no permitírmelo en verdad, pero... pobre al fin y al cabo.

Ahora, lo haré. Estoy segura de que lo haré. Cuando me fui en septiembre tuve propósitos, pero ahora tengo más.

Los regalos gustaron a mi familia. :)

Y mi hermano Miguel le regaló Perdidos a mi hermano Julián, y ahora estoy enganchada. Como siempre, descubro las buenas cosas al final, cuando todo el mundo las ha explotado. Y ahora bueno, ya sé que todos os habéis viciado a la serie blablabla, que se queda muy interesante cuando acaba blablabla. Callad. Más vale tarde que nunca.

Una semana que ha dado para reencuentros gratos muy gratos. Para escuchar "hala! Has engordado! Ahora sí que estás bien!". Para resfriarme. Para ir al banco, al ginecólogo, a la Fnac, a hacerme unos análisis [todo bien, gracias].

Para volver a ver Closer y redescubrirla.
Comer langostinos y muslitos de mar.
Reírme con paridas a escondidas, porque sólo me harían gracia a mí.
Los Simpson y mi brasero. Y las cocacolas de cristal en casa.

En dos días tenía la sensación de estar aquí dos semanas y me quería volver.
Ahora no.

Ahora me quiero volver porque me quedan cosas buenas. Pero es como en septiembre.
Sí. Definitivamente mi vida es diferente aquí que allí. Y lo será cuando vuelva.

Creo que es mi últim[ísim]o año de joven de verdad. Y lo [tengo que] voy a aprovechar